Knights of the Temple 2: en el prólogo, el personaje principal Paul De Ruck se encuentra en el antiguo monasterio de Birke y analiza las consecuencias de la crueldad entre personas. Utilizando libros sagrados, Paul encuentra una manera de detener la llegada de la Oscuridad al mundo. Para ello, necesita encontrar tres artefactos: el Ojo de Dios, que señalará el lugar donde se encuentran las Puertas del Infierno; La Espada Divina, que romperá el sello y ayudará a derrotar al enemigo, y la Llave, con la que deberás cerrar la Puerta de una vez por todas. Estos artefactos están ubicados en tres lugares: en la isla romana maldita de Sirmiut, la isla pirata de Ilgard y la antigua ciudad árabe de Yuzra.