No hay aplicaciones separadas: El primer teléfono diseñado para IA de OpenAI contará con un chip co-diseñado con Qualcomm y MediaTek
OpenAI está fijando su mirada en el mercado de los smartphones con un procesador personalizado propio. Según el analista Ming-Chi Kuo, la compañía está en conversaciones con Qualcomm y MediaTek para desarrollar un chip especializado para su próximo dispositivo. Si el proyecto llega a la línea de ensamblaje, lo más probable es que la fabricación se confíe a Luxshare.
No hace mucho tiempo, OpenAI estaba experimentando con factores de forma poco convencionales: había auriculares de IA completamente "basados en la nube" con el nombre en clave Sweetpea (supuestamente para ser vendidos bajo la marca minorista Dime) y un gadget en forma de bolígrafo sin pantalla conocido como Gumdrop. Ahora, si las filtraciones son algo a tener en cuenta, el enfoque se ha desplazado a un smartphone clásico. Después de todo, los móviles siguen siendo la plataforma más grande para implementar servicios de IA, y nada más orientado al consumidor probablemente llegará al mercado en el corto plazo.
La característica más destacada de este futuro dispositivo es deshacerse de las aplicaciones regulares. En su lugar, la idea es un agente de IA unificado que recopila continuamente datos contextuales del usuario, gestiona la memoria y las jerarquías de tareas, y maneja operaciones sin lanzar programas separados. Parte del procesamiento ocurrirá en hardware local, mientras que consultas más complejas irán a la nube. Para que esta configuración sea rápida y eficiente en energía, OpenAI necesita tener control total sobre el hardware. Por eso están optando por su propio chip personalizado, optimizado para la inferencia constante de IA. Los socios no esperan finalizar las especificaciones del dispositivo hasta finales de 2026 o el primer trimestre de 2027, por lo que un lanzamiento comercial probablemente no ocurrirá antes de 2027. Y este no es un producto de nicho: están hablando de envíos proyectados de 300 a 400 millones de unidades por año.
Esta apuesta por un "smartphone sin aplicaciones" presenta serios riesgos para Apple, cuyo negocio depende en gran medida del ecosistema de la App Store y de las comisiones de los desarrolladores. Si los usuarios dejan de abrir aplicaciones individuales, un gran porcentaje de los ingresos por servicios de Apple podría estar en peligro. ¿Otro factor? Los propios esfuerzos de IA generativa de Apple no están exactamente llamando la atención: según la información disponible, la compañía tuvo que recurrir a los modelos de Google Gemini para la nueva versión de Siri.
Por ahora, el proyecto de OpenAI aún está en la fase de negociación y planificación, y la producción en masa está lejos. Aún así, el simple hecho de que el creador de ChatGPT esté diseñando seriamente hardware verticalmente integrado hace que mires el futuro cercano de la industria móvil con una perspectiva completamente nueva.
¿Qué piensas? ¿Podría un smartphone que funcione sin aplicaciones tradicionales realmente desafiar al iPhone y obligar al mercado a abandonar el modelo de software clásico? Deja tus pensamientos en los comentarios.

